La proteína en polvo es el producto con el que empiezan la mayoría de las marcas de nutrición deportiva, y aquel en el que más fácil es equivocarse con lo que dice la etiqueta. La materia prima es la misma que compra tu competencia, así que el producto no gana por el ingrediente. Gana por sabor y disolución, por formato, y por una etiqueta que diga algo cierto y legal. Esta guía repasa lo que importa antes de fabricar proteína con tu marca, e incluye una calculadora que te dice qué declaraciones de proteína admite tu fórmula en la UE.
Qué significa fabricar proteína a marca blanca
Un fabricante de proteína a marca blanca produce, envasa y etiqueta con tu marca una fórmula de proteína en polvo ya validada. Lo habitual es suero concentrado, aislado o hidrolizado y proteínas veganas como la de guisante o la de arroz, con un sistema de sabor y textura desarrollado para ellas. En la UE, lo que tu etiqueta puede decir sobre las proteínas no es libre: «fuente de proteínas» exige que aporten al menos el 12 % de la energía y «alto contenido de proteínas» al menos el 20 % (Reglamento (CE) 1924/2006), y las tres declaraciones de salud autorizadas para las proteínas en el Reglamento (UE) 432/2012 exigen que el producto sea, como mínimo, fuente de proteínas. Hay una distinción que decide con quién debes hablar: un fabricante a terceros formula, mezcla, envasa y etiqueta el producto terminado. No fabrica el suero ni la proteína de guisante, que vienen de proveedores de ingredientes más arriba en la cadena.
Fabricar proteína a marca blanca es lanzar tu propia proteína en polvo sobre una fórmula ya validada por un laboratorio GMP, que la fabrica, la envasa y la etiqueta con tu marca. Tú decides el posicionamiento, el envase y el canal. El fabricante aporta la fórmula validada, las materias primas certificadas y la documentación de calidad de cada lote.
Es la vía más rápida para entrar en nutrición deportiva con una marca nueva, por la misma razón que lo es la marca blanca en general: la fórmula ya está estabilizada y la línea ya la fabrica, así que no hay un ciclo de desarrollo que esperar. La comparación completa entre los dos modelos está en OEM o marca blanca.
Elegir la proteína
La primera decisión es qué proteína, y es una decisión de mercado antes que técnica. El suero (concentrado, aislado o hidrolizado) sigue siendo la referencia para el comprador de gimnasio y rendimiento. Las proteínas vegetales (guisante, arroz y sus mezclas) abren el cliente vegano y el que no toma lácteos. Comparamos las dos por demanda, nutrición y certificaciones en whey vs. proteína vegetal, así que aquí solo añadimos lo que cambia en la fabricación:
- Alérgenos. La leche y sus derivados (incluida la lactosa) están en la lista de alérgenos del anexo II del Reglamento (UE) 1169/2011. En la etiqueta, el alérgeno debe destacarse en la lista de ingredientes con una composición tipográfica que lo diferencie claramente del resto, por ejemplo en negrita. Las proteínas vegetales no se libran: la soja, por ejemplo, está en la misma lista.
- Sabor y disolución. Las proteínas vegetales suelen necesitar más trabajo de sabor y textura que el suero. Pregunta a tu fabricante qué ha fabricado de verdad en su línea, no qué es posible en teoría.
- Proteína por toma. Es la cifra que compara tu cliente y es también la que decide qué declaraciones puedes usar. De eso va la sección siguiente.
La etiqueta: cuándo puedes decir «fuente de proteínas» o «alto contenido de proteínas»
Aquí es donde más se tuercen los lanzamientos de proteína, así que conviene ser preciso. En la UE, las declaraciones sobre proteínas no son un texto de marketing. Son declaraciones nutricionales con una condición numérica, fijada en el anexo del Reglamento (CE) 1924/2006:
- «Fuente de proteínas» solo si las proteínas aportan como mínimo el 12 % del valor energético del alimento.
- «Alto contenido de proteínas» solo si aportan como mínimo el 20 % del valor energético.
La condición es una parte de la energía, no del peso. De ahí salen dos consecuencias:
- La energía se calcula con factores fijos, los del anexo XIV del Reglamento (UE) 1169/2011: proteínas e hidratos de carbono, 4 kcal (17 kJ) por gramo; grasas, 9 kcal (37 kJ); fibra alimentaria, 2 kcal (8 kJ). Una fórmula con mucha grasa o azúcar puede llevar bastante proteína por 100 g y aun así no llegar al umbral.
- La declaración se refiere al alimento tal y como se consume. El artículo 5.3 del Reglamento 1924/2006 dice que las declaraciones harán referencia a los alimentos listos para su consumo de conformidad con las instrucciones del fabricante. Si tus instrucciones dicen que se mezcla con agua, el porcentaje es el mismo que el del polvo, porque el agua no aporta energía. Si dicen que se mezcla con leche, la cuenta se hace sobre la bebida preparada.
Comprueba tu fórmula
Introduce los valores por 100 g de tu producto tal y como se va a consumir. La calculadora calcula la energía con los factores del anexo XIV y te dice qué declaraciones admite la fórmula. Las cifras que aparecen son un ejemplo, no un producto nuestro: cámbialas por las tuyas.
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Comprobación orientativa con los Reglamentos (CE) 1924/2006, (UE) 432/2012 y (UE) 1169/2011 (anexo XIV). Si tu fórmula lleva polialcoholes u otros ingredientes con factor propio, el resultado cambia. La etiqueta definitiva debe hacerse con el análisis de tu lote y revisarse antes de imprimir.
- 12 % y 20 % de la energía: declaraciones FUENTE DE PROTEÍNAS y ALTO CONTENIDO DE PROTEÍNAS, anexo del Reglamento (CE) 1924/2006.
- «Listo para su consumo»: artículo 5.3 del mismo Reglamento (CE) 1924/2006.
- Las tres declaraciones de salud y su condición: anexo del Reglamento (UE) 432/2012.
- Factores de energía (proteínas e hidratos de carbono 4 kcal/17 kJ por g, grasas 9 kcal/37 kJ, fibra 2 kcal/8 kJ): anexo XIV del Reglamento (UE) 1169/2011.
Las tres declaraciones de salud de las proteínas
Además de las declaraciones nutricionales, el Reglamento (UE) 432/2012 autoriza tres declaraciones de propiedades saludables para las proteínas:
- Las proteínas contribuyen a que aumente la masa muscular.
- Las proteínas contribuyen a conservar la masa muscular.
- Las proteínas contribuyen al mantenimiento de los huesos en condiciones normales.
Las tres tienen la misma condición: solo pueden utilizarse respecto a alimentos que son, como mínimo, fuente de proteínas, en el sentido de arriba. Por debajo del 12 % de la energía aportada por proteínas, ninguna puede ir en la etiqueta.
Tres reglas prácticas que salen de aquí:
- No parafrasees. Las declaraciones autorizadas tienen un texto fijo. Cópialo en el idioma de tu mercado del Registro de la UE de declaraciones nutricionales y de propiedades saludables, no de la etiqueta de un competidor.
- El umbral se decide al formular, no al diseñar. Llegar al 12 % o al 20 % lo deciden la fórmula y las instrucciones de preparación, no el redactor.
- Comprueba el texto al imprimir. Verifícalo contra el registro en cada revisión de etiqueta, no solo en el lanzamiento.
El marco general de todo esto está en declaraciones saludables y etiquetado de suplementos.
Formatos
La proteína es un producto de dosis alta: una toma es un cacito entero, y eso manda en la elección de formato.
- Bote. El estándar de la categoría para el suero y el que el comprador de gimnasio espera ver en la estantería.
- Doypack. Más ligero de enviar, más barato de envasar y muy adecuado para la venta online y las recargas.
- Sticks monodosis. Ideales para tallas de prueba, gimnasios y viaje, y le resuelven la dosis al cliente. Más coste de envase por gramo de producto.
Comparamos la economía de cada formato en los formatos de suplementos más demandados, y el formato es también lo que más pesa en los mínimos de fabricación, como explicamos en la guía de cantidades mínimas.
Qué preguntarle a un fabricante de proteína
Además de la lista general de cómo elegir fabricante de suplementos, la proteína tiene unas cuantas preguntas propias que conviene hacer por escrito:
- Certificado de análisis de cada lote de la materia prima proteica, y qué cubre la especificación.
- Cómo se gestionan los alérgenos en la línea, sobre todo si vendes una proteína vegetal como libre de lácteos y la misma planta también trabaja suero.
- Si la línea ha fabricado ya tu sabor y tu formato, no solo si podría.
- Quién revisa tu etiqueta antes de imprimir, incluida la declaración de proteína contra el análisis real del lote.
- Garantías antidopaje, si vendes a deportistas que compiten. Nuestros compromisos están en nuestra política de calidad, seguridad alimentaria y antidopaje, publicada en Nosotros.
Cómo empezar
El orden de las decisiones: cliente → proteína (suero, vegetal o las dos) → proteína por toma y declaración que permite → sabor → formato → volumen inicial. Tomadas en ese orden, la etiqueta y el precio de estantería se resuelven casi solos.
Si ya sabes el posicionamiento y quieres cifras concretas, solicita tu cotización online: dinos la proteína, el formato y un volumen estimado, y nuestro equipo te prepara una propuesta personalizada.
El contenido normativo y los umbrales de la calculadora se comprobaron el 21 de octubre de 2026 contra los textos publicados en EUR-Lex: el Reglamento (CE) 1924/2006 consolidado (anexo, declaraciones FUENTE DE PROTEÍNAS y ALTO CONTENIDO DE PROTEÍNAS, y artículo 5.3), el Reglamento (UE) 432/2012 (las tres declaraciones de las proteínas y su condición de uso) y el Reglamento (UE) 1169/2011 (artículo 21, anexo II y anexo XIV). Los textos autorizados cambian con el tiempo: verifícalos en el Registro de la UE de declaraciones antes de imprimir etiquetas.
Preguntas frecuentes
¿Qué es fabricar proteína en polvo a marca blanca?
Es lanzar una proteína en polvo con tu propia marca sobre una fórmula ya desarrollada y validada por un laboratorio con certificación GMP, que la fabrica, la envasa y la etiqueta por ti. Tú pones la marca, el diseño del envase y el canal de venta; el fabricante pone la fórmula validada, las materias primas certificadas, la línea de producción y la documentación de cada lote que te pedirán los distribuidores.
¿Cuándo puede una proteína en polvo decir «alto contenido de proteínas»?
Según el anexo del Reglamento (CE) 1924/2006, solo si las proteínas aportan como mínimo el 20 % del valor energético del alimento, y «fuente de proteínas» si aportan como mínimo el 12 %. El porcentaje se calcula sobre el alimento listo para su consumo según tus instrucciones, y la energía, con los factores de conversión del anexo XIV del Reglamento (UE) 1169/2011. La calculadora de este artículo hace la cuenta por ti.
¿Qué declaraciones de salud puede llevar una proteína en polvo en la UE?
El Reglamento (UE) 432/2012 autoriza tres declaraciones para las proteínas: que contribuyen a que aumente la masa muscular, a conservar la masa muscular y al mantenimiento de los huesos en condiciones normales. Las tres solo pueden usarse en alimentos que sean, como mínimo, «fuente de proteínas». El texto es fijo: cópialo del Registro de la UE de declaraciones nutricionales y de propiedades saludables, no lo parafrasees.
¿Whey o proteína vegetal para una marca nueva?
Depende de a quién le vendas, no de cuál sea mejor en abstracto. Comparamos las dos por demanda, nutrición y certificaciones en whey vs. proteína vegetal; muchas marcas acaban con una línea de cada. Lo que cambia desde el punto de vista de la fabricación es el etiquetado de alérgenos: la leche y sus derivados son un alérgeno de declaración obligatoria en la UE, y las mezclas vegetales tienen los suyos.