El pre-entreno es una de las categorías más rentables de la nutrición deportiva y una de las más fáciles de equivocar sobre el papel. No porque la fórmula sea difícil —es una combinación bien conocida de un estimulante, unos activos de rendimiento y un sistema de sabor— sino porque casi nada de lo que el consumidor compra se puede decir legalmente en la etiqueta. Ese hueco entre lo que el producto hace y lo que puedes escribir es lo más importante que hay que entender antes de fabricar uno.
La versión corta
Ninguno de los ingredientes estrella de un pre-entreno tiene declaración de propiedades saludables autorizada en la UE. La cafeína, la beta-alanina, la citrulina, la arginina, la taurina, la carnitina y la glutamina no aparecen en la lista de declaraciones autorizadas. Quien sí aparece es el reparto secundario: niacina, riboflavina, tiamina, vitamina B6, vitamina B12 y magnesio, con declaraciones sobre el metabolismo energético normal, el funcionamiento normal del sistema nervioso y —el magnesio— ayudar a disminuir el cansancio y la fatiga. Así que una etiqueta conforme de pre-entreno se construye sobre las vitaminas y los minerales, igual que una de colágeno se construye sobre la vitamina C. Aparte, el Anexo III del Reglamento (UE) 1169/2011 impone menciones obligatorias adicionales a los productos con alto contenido de cafeína, que tu fabricante debe calcular para tu toma y tu formato.
Por qué lo difícil es la etiqueta
En la UE una declaración de propiedades saludables no es una frase que escribas tú. Es una frase que ha sido autorizada, con redacción fija y condiciones de uso, y o cumples las condiciones y usas el texto autorizado o no dices nada. El marco lo tratamos en declaraciones saludables y etiquetado en la UE.
Aplicado al pre-entreno, ese marco tiene una consecuencia brusca. Comprobamos la tabla de declaraciones autorizadas publicada por AESAN, autoridad competente en España, ingrediente por ingrediente:
| Ingrediente | Declaraciones autorizadas en la UE |
|---|---|
| Cafeína | Ninguna |
| Beta-alanina | Ninguna |
| Citrulina | Ninguna |
| Arginina | Ninguna |
| Taurina | Ninguna |
| Carnitina | Ninguna |
| Glutamina | Ninguna |
| Niacina (B3) | Sí — metabolismo energético, sistema nervioso, y otras |
| Riboflavina (B2) | Sí — metabolismo energético, sistema nervioso, y otras |
| Tiamina (B1) | Sí — metabolismo energético, sistema nervioso |
| Vitamina B6 | Sí — metabolismo energético, y otras |
| Vitamina B12 | Sí — metabolismo energético, sistema nervioso, y otras |
| Magnesio | Sí — incluida ayudar a disminuir el cansancio y la fatiga |
Lee esa tabla otra vez desde el punto de vista de marketing. Todos los ingredientes por los que paga el consumidor están mudos, y todos los que ignora son los que pueden hablar.
Esto no es un resquicio que explotar: es la estructura del reglamento, y la respuesta profesional es diseñar la fórmula para que las declaraciones que quieres estén realmente disponibles. Es la misma lógica que siguen los productos de colágeno al añadir vitamina C, y la describimos en la guía de colágeno a marca blanca.
Qué implica para tu fórmula
Tres consecuencias que cambian decisiones de formulación, no solo de copy:
- El paquete de vitaminas y minerales no es relleno. Si quieres decir algo sobre energía o fatiga en el frontal del bote, las vitaminas del grupo B y el magnesio tienen que estar en niveles que cumplan la condición de uso de cada declaración —normalmente, que el producto sea al menos fuente de ese nutriente—. Si los infradosificas, la declaración desaparece: has pagado el ingrediente y has perdido la etiqueta.
- Tu diferenciación se traslada a donde sí puedes competir. Como no puedes ganar en declaraciones sobre la cafeína, compites en lo que la etiqueta sí puede llevar: la transparencia de la lista de activos, el sabor, el formato, la ausencia de lo que la gente evita, y la marca.
- La dosis de estimulante es una decisión de etiquetado tanto como de formulación. Por encima de los umbrales de cafeína del Anexo III del Reglamento (UE) 1169/2011 aplican menciones obligatorias adicionales. Deliberadamente no citamos aquí la cifra —hay que leerla del texto consolidado vigente y aplicarla a tu toma y formato concretos—, así que conviértelo en una pregunta explícita al equipo regulatorio de tu fabricante antes de que el arte final vaya a imprenta.
Formatos: bote o sticks
El pre-entreno es un polvo saborizado de varios gramos, lo que reduce la decisión a dos opciones realistas:
- Polvo saborizado en bote. El estándar de la categoría. El coste por toma más bajo, el consumidor ve el volumen que compra, y sostiene el ritual del cacito, que es parte del atractivo del producto.
- Sticks monodosis. La opción que crece más rápido, y buena para una marca nueva: eliminan la duda de dosificación, viajan bien, entran en farmacia y conveniencia, y sostienen un precio por toma mayor en una categoría donde el cliente no puede evaluar la fórmula y compra por presentación.
Los dos son formatos estándar en una planta de polvos, así que es una decisión comercial y no una limitación técnica. La economía de cada uno está en los formatos de suplementos más demandados, y el formato es el factor que más mueve los mínimos: ver la guía de MOQ.
Una nota técnica que conviene sacar pronto con tu fabricante: el pre-entreno combina un sistema de sabor ácido con activos higroscópicos, así que fluidez, apelmazamiento y elección de envase interactúan. Pregunta qué ha corrido de verdad en la línea en tu formato y tu gramaje, no qué es teóricamente posible.
Qué preguntar a un fabricante de pre-entreno
Más allá de la lista general de cómo elegir fabricante de suplementos:
- Quién revisa la etiqueta antes de imprimir, y si calcula las menciones de cafeína para tu toma.
- Qué niveles de vitaminas y minerales necesita la fórmula para conservar las declaraciones que quieres, cuantificados contra la condición de uso de cada una.
- Certificado de análisis por lote, y qué cubre la especificación de cada activo.
- Garantía antidopaje, que en pre-entreno importa más que en casi ninguna otra categoría si vendes a deportistas de competición — ver capacidad industrial de un fabricante.
- Desarrollo de sabor: si eliges entre sabores ya validados y rodados o pagas un desarrollo, que es la diferencia entre marca blanca y OEM.
Quién lanza pre-entreno a marca blanca
- Gimnasios y cadenas de boxes, donde el producto se consume en el propio local y el comprador ya confía en la marca.
- Entrenadores y creadores con una audiencia que les pregunta qué toman antes de entrenar.
- Tiendas de nutrición que añaden una referencia propia en una categoría de alto margen y alta recompra.
- Marcas deportivas consolidadas que completan una gama que ya tiene proteína y creatina — normalmente fabricado junto al resto de nuestro catálogo de marca blanca de suplementos deportivos, para que toda la gama comparta fabricante y documentación.
Cómo empezar
El orden de las decisiones: posicionamiento → nivel de estimulante (que fija tus obligaciones de etiquetado) → activos → paquete de vitaminas y minerales que sostiene tus declaraciones → sabor → formato → volumen. Fíjate dónde van las vitaminas en esa secuencia: no al final, como añadido, sino como la parte de la fórmula que determina lo que puede decir tu packaging.
Si tienes el posicionamiento y quieres números concretos, solicita tu cotización online: cuéntanos producto, formato y volumen estimado, y nuestro equipo te responde con una propuesta personalizada.
La comprobación ingrediente por ingrediente de este artículo se realizó el 17 de agosto de 2026 contra la tabla de declaraciones nutricionales y de propiedades saludables autorizadas publicada por AESAN, autoridad competente en España, que consolida las declaraciones autorizadas al amparo del Reglamento (CE) 1924/2006 y del Reglamento (UE) 432/2012. La lista autorizada cambia con el tiempo: verifica en el registro de declaraciones de la UE antes de imprimir etiquetas. Las menciones de etiquetado de cafeína están en el Anexo III del Reglamento (UE) 1169/2011 y deliberadamente no se citan aquí.
Preguntas frecuentes
¿Puedo decir en la etiqueta que la cafeína mejora el foco o el rendimiento?
No. La cafeína no aparece como declaración autorizada en la lista de la UE, así que no existe una redacción conforme disponible para ella — y escribir una versión propia no es una opción, porque las declaraciones de propiedades saludables son redacción autorizada fija. Lo mismo ocurre con la beta-alanina, la citrulina, la arginina, la taurina, la carnitina y la glutamina. Las declaraciones de una etiqueta de pre-entreno se construyen normalmente sobre las vitaminas del grupo B y el magnesio de la fórmula, que sí las tienen.
¿Entonces qué puede decir de verdad una etiqueta de pre-entreno?
Declaraciones construidas sobre los nutrientes de la fórmula que sí tienen redacción autorizada. La niacina, la riboflavina, la tiamina, la vitamina B6, la vitamina B12 y el magnesio tienen declaraciones autorizadas como contribuir al metabolismo energético normal o al funcionamiento normal del sistema nervioso, y el magnesio tiene una sobre ayudar a disminuir el cansancio y la fatiga. Cada una tiene su condición de uso —normalmente que el producto sea al menos fuente de ese nutriente—, así que la fórmula hay que diseñarla para cumplirla.
¿Necesita advertencia en la etiqueta por la cafeína?
El Anexo III del Reglamento (UE) 1169/2011 impone menciones obligatorias adicionales a las bebidas con alto contenido de cafeína y a los alimentos con cafeína añadida, y allí se fijan el umbral y la redacción exacta. Como esos valores hay que leerlos del texto consolidado vigente y no citarlos de segunda mano, pide al equipo regulatorio de tu fabricante que lo calcule para tu toma y tu formato concretos antes de imprimir.
¿Qué formato es mejor para un pre-entreno a marca blanca?
El polvo saborizado en bote es el estándar de la categoría y el más barato por toma, y deja que el consumidor vea el volumen que compra. Los sticks monodosis crecen rápido porque resuelven la dosificación, viajan bien y sostienen un precio premium, algo que importa en una categoría donde el consumidor no puede juzgar la fórmula. Los dos son formatos estándar, así que la elección es comercial más que técnica.